Tiene la mujer más aptitudes para emprender negocios

 

Aun con los obstáculos reales y los simbólicos, toda mujer tiene la capacidad de iniciar un negocio, sólo necesita aprender el proceso de cómo hacerlo, mantenerse firme y fijarse la meta de conseguirlo, expresó Rosa María Osuna Lizárraga al hablar de la mujer emprendedora.

La especialista ofreció una conferencia en el marco del Día Internacional de la Mujer a estudiantes y maestros del Departamento de Contabilidad, y dijo que, incluso, para ello pueden o no tener alguna profesión.

En su charla, Osuna Lizárraga dijo que en materia de emprendimiento cualquier persona, hombre o mujer, puede comenzar un negocio, pero está en la visión, el enfoque, el equilibrio, seguridad y confianza en sí mismo, entre otras cosas, el poder lograr la meta.

Comentó que las mujeres tienen más retos que los hombres al momento de emprender un negocio, pero posee ciertas capacidades naturales que le permiten arriesgarse y tener más éxito y, por ello, hasta las autoridades suelen dar más apoyo a la mujer en cuestión de recursos.

Al mencionar los retos que enfrenta la mujer, a diferencia de los varones, mencionó el de la armonización de la vida familiar con la vida de los negocios; obtención de recursos vía financiamiento para la creación o ampliación de un proyecto; el uso de la tecnología para hacer los productos más eficientes, la profesionalización y competencia, entre otros.

Respecto a los retos, añadió que las mujeres emprendedoras tienen que enfrentar ciertas restricciones, como el hecho de iniciar negocios típicamente femeninos o con poco valor agregado relacionados con la producción de alimentos, comercio ambulante, costura o servicios educativos, que son los más comunes.

En esta carrera de comenzar un negocio, dijo, las mujeres presentan como limitantes algunas de sus capacidades especiales, pues con la cualidad que tienen de realizar varias actividades al mismo tiempo, pueden, en un momento dado, perder la perspectiva del proyecto central o tener limitaciones de acceso a mercados, redes de comercialización, oportunidades de inversión, así como la información y capacitación.

“Un factor determinante que impide que muchas mujeres logren avanzar en su propósito es el hecho de que se descapitalizan, pues, por su naturaleza, el capital y las utilidades de su negocio la van aplicando a cubrir la economía familiar”, ejemplificó, y dijo que también les perjudica el tener que realizar la doble, triple o hasta más jornadas, al referirse de que muchas mujeres trabajan, atienden el hogar, a los hijos, al esposo y, muchas veces, hasta a los papás.

Sin embargo, reiteró, una mujer puede emprender su negocio, incluso desde su casa, teniendo la visión de saber a dónde quiere llegar, aplicando todas las cualidades que posee, enfocando su meta y equilibrando todos los factores que le rodean. (BE)

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